El pasado 12 de diciembre se llevo a cabo la misa en honor a la Santísima Virgen María bajo la advocación de la Virgen de Guadalupe.
Esta celebración tuvo lugar en la Catedral de San Pedro y San Pablo a las 7 pm. La Liturgia estuvo presidida por el Obispo Ordinario de la Diócesis de Providence, su Excelencia Thomas Tobin. Además estuvo concelebrada por varios sacerdotes que asisten a la comunidad Hispana de esta diócesis y la participación de los Diáconos Hispanos.
La homilía fue predicada por el Obispo Tobin en Inglés y en Español por el Padre Hugo Carmona. Después de la homilía tuvimos una dramatización de la aparición, por el grupo de Jóvenes adultos de San Patricio, donde nos recordaron el hecho trascendental de las apariciones de la Virgen María al Indio San Juan Diego. La belleza de la Liturgia de esta misa fue adornada por la participación de un mara-villoso coro diocesano de varias parroquias, bajo la dirección del talentoso Silvio Cuellar, coordinador de la Oficina de Respecto a la Vida para la comunidad Hispana. El coro tuvo invitados especiales de Providence College en trompetas, La Salle en Violín, Berkley School of Music en el Bajo y al Predicador y cantautor internacional Pierre Gutiérrez quien acompañó en el piano y cantó el Ave María después de la Comunión.
El comité de Liturgia y Pro-ce-lebración Guadalupana se lució con su mejor coordinación, ya que la misa estuvo muy bien organizada. Además, después de la celebración Litúrgica tuvimos la fiesta folklórica en el sótano de la catedral donde diversos grupos de diferentes países nos amenizaron con sus coloridos bailes.
Se abrió la celebración con el grupo de San Patricio que nos presentó el baile Flor de Piña, luego continuaron otros grupos folklóricos de San Miguel, San Juan Bautista, San Juan y Santiago y el grupo de niños de San Eduardo con sus pequeñas guitarras que cantaron junto a los niños del grupo Arco Iris; mientras degustábamos unos deliciosos bocadillos tradicionales, como tamales, empanadas, pan dulce tradicional, chocolate, te de jengibre, café y otros.
Esta celebración fue muy participada, ya que en la catedral no había un solo lugar extra para abrigar a alguna otra persona. La gente que llego un poco tarde cuando la misa había comenzado, tuvo que quedarse de pie en la parte trasera de la catedral. El fervor y amor a la Santísima Virgen María se deja entre ver en nuestra comunidad Hispana, ya que ella es la que nos convoca y nos reúne como una sola familia. Esperamos que la Virgen María, nuestra Madre nos siga uniendo, como a Dios le agrada y mas que nada nos siga llevando de la mano a Jesús, sobre todo en este nuevo año. Que este año sea bendecido en la presencia de María y la gracia de nuestro Señor Jesucristo.