Rincón de la Familia

Contando Nuestras Bendiciones

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Cuando miramos un vaso que tiene agua hasta la mitad, podemos verlo como que está medio vacío y otra persona podría ver el mismo vaso y decir que está medio lleno.Así también en la vida cuando se nos presentan crisis pueden ser momentos para desesperarnos, y dejarnos llevar por el desconsuelo o también pueden ser momentos para fortalecernos, madurar y ayudarnos a crecer.

En este mes de Noviembre, celebramos en los Estados Unidos el Día de Acción de Gracias recordando aquel día, cuando los peregrinos que llegaron a Plymouth en el nordeste de los Estados Unidos. Ellos estaban al borde de morir de hambre, y encontraron nuevas tierras, comida (pavos) y un lugar donde empezar de nuevo.

Asimismo invito a todos nuestros lectores este mes, a no enfocarnos en lo que nos falta como ese vaso medio vacío, sino más bien ver todas las cosas y bendiciones que tenemos y hemos recibido de Dios.A veces nos desesperamos cuando perdemos un trabajo, sin pensar que el que viene más adelante puede ser aún mucho mejor, ya sea en la paga, en el trato, o mejores condiciones laborales, y a lo mejor nos pueden dar más tiempo para estar con nuestra familia, satisfacción o menos estrés.

Recientemente, conversaba con tres compañeros, hermanos que sirven voluntariamente en diferentes ministerios de la diócesis de Providence. Me alegró mucho saber que a pesar de que todos ellos tuvieron que cambiar de trabajo, debido a que lo perdieron y otras diferentes circunstancias; al final, consiguieron en todos los casos un mejor trabajo del que tenían antes.

Dios no abandona a los que le son fieles a él. Es cierto a veces pasamos por pruebas, momentos de dificultad, momentos de tristeza; pero también éstos son momentos que teníamos tal vez que pasar, porque tal vez nos estábamos alejando de Dios y alguna lección o enseñanza necesitábamos de aprender.

Hace poco tuve la visita en nuestras oficinas de un señor que estuvo en un terrible accidente de carro, al explotar el tanque de una camioneta, envolviéndole en una bola de fuego, dejándolo con terribles quemaduras que dañaron parte de su cabeza,rostro y destrozaron completamente sus manos. Una persona así tal vez diría: ¿Qué puedo hacer?, o mi vida ya no tiene sentido. Pero sin embargo, ésta persona le daba gracias a Dios por haber sobrevivido y miraba hacia el futuro con esperanza fe y optimismo.

Hace tan sólo tres semanas también tuve la bendición de escuchar el testimonio de Immaculée Ilibagiza, una sobreviviente del genocidio de Rwanda que se llevó acabo en África el año 2004, en un momento de inestabilidad política y violencia donde más de 1 millón de personas fueron brutalmente asesinadas. La joven Ilibagiza

junto con otras cinco mujeres sobrevivieron escondidas durante 90 días en un baño muy pequeño comiendo casi nada de alimentos y llegando a pesar tan sólo 70 librasal final de su pesadilla. Durante ese tiempo de prueba y extrema dificultad, ella se apegó al rezo del Rosario, llegando a rezar 60 Rosarios en un día y poco a poco, a través de la oración experimentó una muy profunda conversión que la llevó más adelante a poder perdonar a sus vecinos que habían asesinado a sus padres, hermanos y toda su familia extendida.

Para una persona que había perdido todos sus familiares quizás sería el fin del mundo, pero ella encontró en su fe, una manera de seguir caminando adelante usando su testimonio de perdón para ayudar a otros a conocer sobre el amor y la infinita misericordia de Dios; convirtiéndose en una dinámica evangelizadora.

Queridos amigos, que en este mes de Acción de Gracias miremos nuestro vaso medio lleno y nos enfoquemos, no en lo que nos falta, sino más bien en lo que nos sobra; dando gracias a Dios por la luz de un nuevo día, por lo seres queridos que tenemos a nuestro lado, y por la libertad de alabar a Dios y de vivir relativamente en paz, de la cual gozamos en este bello país.

Silvio Cuellar es Coordinador del Ministerio Hispano y Editor del periódico mensual El Católico de Rhode Island de la Diócesis de Providence. También es compositor con OCP Publications, conferencista en temas de liturgia, familias, y sirve como Director Musical de la Iglesia de San Patricio en Providence RI. Junto con su familia se presenta como Family4God.