Proyecto Gabriel ayuda a mujeres expectantes material, emocional y espiritualmente

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PROVIDENCE – En este mes de enero en que se recuerda la triste decisión de la Corte Suprema de Justicia, Roe vs. Wade que legalizó el aborto hace casi cincuenta años, queremos resaltar al proyecto Gabriel, uno de los diferentes ministerios de los Servicios Sociales Católicos y el Ministerio de la Vida y la Familia.
Estuvimos conversando con Marissa Kelly, quién nos contó como el Proyecto Gabriel continúa ofreciendo ayuda a las madres especitas, no solo con cosas materiales sino también, apoyo emocional y espiritual.
Ella nos dijo que “cualquier persona que esté en necesidad y esté esperando un bebé, puede llamarnos y nosotros buscaremos darle la ayuda que necesiten.
El Proyecto Gabriel ofrece ayuda desde el embarazo hasta los cuatro años de edad.
Ella dijo que normalmente les asisten con “una canasta llena de artículos cerca de la fecha del nacimiento del bebé y después pue-den llamar, hacer una cita y volver a venir después de que nazca el bebé hasta que cumpla los cuatro añitos siempre y cuando lo necesiten”.
Entre los artículos que proveen están: pañales, wipes, talco, aceite, ropita, y también cosas más grandes como cuna, carrito y bañeras, en la medida que estén disponibles.
“Todos estos, son obsequios que recibimos y en este aspecto, los baby showers que hacen en muchas de las parroquias como parte de sus actividades de acción social y de respeto a la vida; son nuestra mayor fuente de donaciones”, ella añadió.
Ella dijo que muchas de las pa-rroquias ya tienen sus grupos de voluntarios que durante el año organizan éstas campañas de colección de artículos de bebé. “Algunas parroquias hacen los baby showers varias veces al año, otras una sola vez de acuerdo a sus posibilidades y también hay algunas personas de buena voluntad y generoso corazón, que no están envueltos en una Iglesia y que lo hacen en la comunidad con sus familiares y amistades”, dijo ella.
“Estamos bien bendecidos porque eso es lo que nos hace salir adelante, la ayuda de las parroquias y de la gente de gran corazón”.
Ella también destacó el servicio de personas que tejen, ellos mismos artículos como mantas, guantes y zapatitos de lana.
La señora Kelly dijo que la ayuda no se limita a ayuda material. Ella también ofrece apoyo emocional, siendo un par de oídos para las mujeres y las familias que a veces están en crisis y también con oraciones a apoyo espiritual.
“Al comenzar la situación del Covid, alguien de la oficina recibió una llamada de la escuela de la niña, buscando apoyo porque ésta familia que también tenían una bebé de 9 meses estaban en una crisis grave, con la mamá en situación muy crítica por el virus y el papá, haciendo lo que podía solo y sin mucho apoyo”, ella contó.
Después de hablar con él, ella evaluó sus necesidades y preparó un paquete con cositas para la niña más pequeña.
“El me dijo la triste noticia de que la salud de su esposa se estaba deteriorando, ya no estaba respirando por si sola y le habían dicho que no pasaba de esa noche, entonces cuando le deje la ayuda, también le entregué tres medallitas milagrosas y oramos por su esposa”.
Nael le dijo que no era Católico pero que era creyente y tenía fe y aceptó con gusto las medallas.
“El me prometió que le iba a poner una de las medallitas a su esposa, y yo sentía que algo iba a pasar y yo también tenía mucha fe”
La Señora Kelly dijo que llamó al día siguiente para hacerle seguimiento a esa familia. “El me dijo que la esposa ya estaba mejor y que estaba muy agradecido por las oraciones porque si ella fallecía no sabía que hubiera hecho y hasta hoy me dan escalofríos pensar en cómo Dios trabaja y en éste caso sé que solo Dios puede hacer un milagro así y después de una semana la señora ya estaba respirando por sí sola, a las dos semanas, salió del hospital y con mucha terapias y ayuda ha hecho muchos progresos y ya estaba hablando y caminando por s’ sola”.
Otra bendición es que a través de las gestiones que Marissa ha realizado conectando a las mujeres y familias con parroquias, muchos de éstos niños han podido recibir el sacramento del bautismo.
“Yo le doy gracias a mi familia que me dió la educación en la fe y yo siempre he tenido la convicción de que necesitamos los sacramentos para poder tener la bendición de Dios y estar en el camino a la salvación y cuando viene la gente yo les hago la invitación especialmente sin son Católicos, a bautizar a su bebé”.
La Señora Kelly entonces ayuda también a las mujeres haciendo los contactos con las parroquias para que puedan tomar los cursos y asesorarles con lo que necesiten si desean bautizar a su criatura.
“Yo les ofrezco mi ayuda y si no van a ninguna Iglesia, busco una que esté cerca de sus casa y muchas de éstas personas son tímidas y algunas inclusive hablan más el dialecto de sus tierras de origen, que el mismo español, entonces yo hago de puente para motivarles, conectarles y apoyarles”.
“Estamos aquí para ayudarles y hemos podido hacer muchos bautismos especialmente en San Carlos y San Miguel en Providence y también hemos conectado familias entre otros, a Holy Spirit en Central Falls”.
“Llevar almas a la fe, a la Iglesia Católica, para mí, es lo mejor”, dijo Kelly.
Lisa Cooley, coordinadora de la Oficina de Ministerio de la Vida y la Familia, dijo que Kelly a menudo ayuda a las familias a conectarse con la parroquia más cercana a ellos. A veces Kelly llama a las parroquias ella misma y hace arreglos para que las familias se reúnan con los párrocos. Para mayor detalle: 401-421-7833.
“Ella hace todo lo posible, más allá de la descripción de su trabajo, para ayudar (a las familias) a aprender su fe”, dijo Cooley.