Obispos hacen visita Ad Limina al Vaticano

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El Obispo Thomas J. Tobin,  un veterano de cinco visitas a “ad limina apostolorum” a lo largo de los años para unirse a otros obispos e informar al Vaticano sobre el estado de sus diócesis.  Fue un viaje de una semana lleno de nostalgia por el Obispo Tobin, quien realizó su primera visita ad limina como obispo auxiliar en Pittsburgh en el año 1993.  Luego realizó dos visitas como obispo diocesano en Youngstown, Ohio, en 1998 y  2004, y la final dos como obispo de Providence, en 2011 y en 2019.

Se unió a él en Roma para esta visita el obispo auxiliar Robert C. Evans y el secretario administrativo, el padre Jeremy Rodrigues, y otras dos docenas de obispos y delegados locales que representan a la región de Nueva Inglaterra, durante la cual los obispos tuvieron dos horas de reunión con el Papa Francisco en su oficina Papal en Palacio Apostólico.

“Me impresionó mucho su humildad y humanidad.  No podría hacer sido más amable”, dijo el obispo Tobin sobre el Santo Padre.  Aunque el obispo Tobin estuvo en presencia del papa mientras celebraba una misa en Washington, D.C. en el 2015 durante la visita del Santo Padre a los Estados Unidos, esta fue la primera vez que se encontró cara a cara con él.

En su reunión con los obispos de Nueva Inglaterra, en la que todos se sentaron en un semicírculo alrededor del Papa Francisco en su oficina, a pocos pies de la ventana en la que el Santo Padre aparece cada domingo para pronunciar su discurso del Angelus, el Papa los animó a hablar sobre cualquier tema que eligieran, incluso si lo que tenían que decir podía interpretarse como crítico para él.  “Fue una conversación entre hermanos obispos”, dijo el Obispo Tobin.

“No quería establecer la agenda, pero alentó a los obispos a hacer cualquier pregunta que quisieran hacer o compartir cualquier pensamiento o idea o incluso criticar al Papa si quisieran porque dijo que podemos aprender cuando la gente nos critica”, señaló el obispo.  “Así que fue muy abierto, muy sincero y muy humilde, y fue muy cálido y muy genuino.  Estoy muy impresionado por las reuniones con el Santo Padre”.  Cuando le toco hacer una pregunta, el obispo Tobin adoptó un enfoque personal sobre algunas de las preguntas más serias que otros obispos hicieron anteriormente. 

Cuando le tocó el turno de hablar, y hacer preguntas, el obispo Tobin adoptó un enfoque más personal sobre algunas de las preguntas más serias que otros obispos hicieron anteriormente.  Hablando en términos generales, el obispo Tobin describió los temas que se abordaron en el amplio dialogo que entablo el Papa Francisco en la reunión y que involucraron temas como la inmigración, el papel de la mujer en la Iglesia, la Evangelización, llegar a las personas que se alejan de la Iglesia, así como un seguimiento del año del Jubileo extraordinario de la Misericordia que el Papa proclamo a finales de 2015.  El obispo dijo que el Papa habló también sobre la Liturgia, especialmente a medida que crece el interés en celebrar la misa en forma extraordinaria, y como acomodar las diferentes necesidades de los sacerdotes y las personas, manteniendo un sentido de unidad sobre la liturgia.  Después el Santo Padre les pregunto a los obispos: ¿Hay algo más de lo que quieran hablar?  El Papa Francisco entregó a cada obispo un medallón de oro de la Santísima Madre y Jesús.  El padre Rodrigues, quien junto con otros sacerdotes que visitan las delegaciones, recibió un rosario del Santo Padre, agradeció al Papa Francisco por haber invitado a todos a saludarlo.   El padre Rodrigues que también estudio para el sacerdocio en el Pontificio Colegio Norteamericano, dijo que nunca olvidará la experiencia de concelebrar misa con los obispos en todas las basílicas muy importantes de Roma, así como en las Tumbas de Pedro y Pablo.   “Para mí, como sacerdote, fue muy conmovedor poder estar tan cerca de los lugares de la iglesia de importancia espiritual, al mismo tiempo que podía tener esa libertad para rezar en esos lugares”.   

El Obispo Tobin dijo que las interacciones que tuvo con sus hermanos obispos le parecieron excelentes.  “A veces fue muy afirmativo y divertido; fue muy fraternal”, dijo.  “En términos generales, todos los obispos de nuestra región tienen los mismo desafíos en sus diócesis: el creciente sentido de secularización y desafiliación de la Iglesia, la necesidad de Evangelizar, la necesidad de llegar a aquellos que se han alejado por medio de programas pastorales, por problemas financieros, preguntas sobre el cierre de Iglesias.  Gran parte de la semana se centró en asistir a una serie de reuniones con Christopher Mahar, de la Diócesis de Providence, que ahora está sirviendo con el Dicasterio para el Desarrollo Humano Integra.  Está sirviendo a pedido del cardenal Peter Turkson de Ghana, prefecto del relativamente nuevo dicasterio, que participa en el estudio en nombre del Vaticano de temas de interés en una variedad de áreas, incluida la atención médica, la inmigración y los refugiados alrededor.  Los obispos también concelebraron misas en las cuatro basílicas principales de roma y asistieron a una recepción en el Pontificio Colegio Norteamericano, donde el obispo Tobin estudio para el sacerdocio.   El obispo regreso más tarde en la semana para reunirse con el seminarista de la Diócesis de Providence, Patrick Ryan.   El obispo Tobin también visito la iglesia de San Onofrio, ubicada no lejos de la universidad donde sus difuntos padres celebraron su 38 aniversario de bodas mientras lo visitaban en abril de 1972, mientras lo ordenaban para el diaconado de transición en el camino hacia el sacerdocio.  “Cada vez que he regresado a Roma, me detengo allí para rezar por mi mama y mi papa”, dijo.  El obispo Tobin felicitó al Obispo Evans por el tremendo trabajo que hizo al organizar el viaje en nombre de los obispos de Nueva Inglaterra.  El obispo Tobin dijo, “regresé a lugares que eran muy importantes para mí”.  “Fui a algunos de mis restaurantes favoritos, porque para  mí, este fue mi último viaje a Roma; nunca espero volver de nuevo”, dijo, quien se jubilará en unos tres años y medio y no estará en el cargo en el lapso de cinco a ocho años, cuando será necesaria la próxima visita ad limina.   Tampoco espera hacer otra peregrinación personal a la ciudad eterna.  “Esta fue mi gira de despedida de Roma”, dijo.  “Fue un momento de gran emoción para mí y gran nostalgia.  Fue un viaje importante para mí porque realmente no creo que vuelva nunca más”.